miércoles, 14 de marzo de 2012

Acerca del TDAH

En las últimas décadas nos encontramos con el diagnóstico de nuevos trastornos psicológicos, síndromes y enfermedades en general que afectan tanto a la infancia como a la etapa adulta.

Un ejemplo lo tenemos en el  TDAH (Trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad)  que está cada vez más presente en nuestra sociedad. Cada vez nos encontramos con más personas que nos cuentan que sus hijos, o algún familiar o alguien a quien conoce le han diagnosticado este trastorno.

Los rasgos principales del TDAH son, por una parte, la dificultad para sostener la concentración (déficit de atención), sobre todo en circunstancias que ofrecen baja estimulación y, por otra, la falta de inhibición o control cognitivo sobre los impulsos, frecuentemente asociadas con inquietud motora (hiperactividad-impulsividad).
 

Curiosamente, si nos vamos al manual diagnóstico de los trastornos mentales ( DSM-IV) los síntomas de desatención y/o hiperactividad se producen en relación con tareas escolares, en situaciones que exigen una atención o esfuerzo mental sostenido o que carecen de atractivo o novedad ( …escuchar al maestro en clase, hacer los deberes, trabajar en tareas monótonas o repetitivas, etc.).  Sin embargo estos síntomas desaparecen cuando el niño puede hacer lo que quiere, cuando está jugando o realiza aquello que le interesa.

Estoy totalmente de acuerdo con Sami Timimi, psiquiatra infantil, quien hace años ya habló del TDAH como “un constructo social”,  esto significa que se clasifica como trastorno debido a las convenciones sociales en cuanto a lo que se considera comportamiento normal y anormal en determinadas circunstancias y/o situaciones. Así, aquellos  niños que puntúan alto en desatención/hiperactividad  y que por tanto no se adaptan al funcionamiento del colegio o costumbres familiares, son calificados de "problemáticos" y se les da una etiqueta médica.
Como se supone que esas conductas no son las adecuadas para niños que están en la escuela,  son consideradas negativas. Sin embargo  hay que ir más allá, y en vez de pensar en que el niño debe adaptarse a la escuela, tenemos que dirigirnos a que la escuela se adapte al niño. Y esto significa cambiar las bases y principios en los que se fundamentan las escuelas, tal y como las conocemos.

Porque el TDAH y otros tantos trastornos que están apareciendo, hace unas décadas que no existían.  Y a los niños que hoy  son diagnosticados con TDAH, se les consideraba en su tiempo traviesos o que no valían para estudiar, pero ¿Qué hay de malo en que no quieran estudiar? ¿Nuestro objetivo como educadores no es que los niños sean felices? Como he comentado hay que cambiar radicalmente las bases de la educación , tanto en la familia como en la escuela, hay que dejar vivir al niño de forma natural, esto es, siguiendo su propio ritmo, dándole la libertad para elegir lo que quiere hacer. La escuela debe adaptarse al niño, y no al revés. Añadir que el TDAH ha recibido desde su aparición muchas críticas y siempre ha estado envuelto en múltiples controversias con respecto a sus causas, ya que no se conocen y además no existen pruebas objetivas para su diagnóstico.

La sociedad  médica no es consciente del daño que está haciendo a los niños, colocándoles etiquetas que los marcaran para toda la vida, sometiéndolos a tratamientos farmacológicos que reprimirán su imaginación, sus deseos e intereses, su creatividad…

Afortunadamente este trastorno sólo lleva haciendo daño unas décadas, porque de haberse diagnosticado antes y de las consecuencias que supondría eso, nos habrían dejado seguramente sin las maravillosas obras de algunos de estos genios, pues todos ellos serían diagnosticados en la actualidad con TDAH: ( éstos son sólo algunos)


Eisenhower, Beethoven, Stevie Wonder, Mariette Hartley, Presidente Lincoln, "Magic" Johnson, Benjamin Franklin, William Butler Yeats, President Kennedy, George Burns, Milton Hershey, Galileo,Prince Charles, General Patton, Mozart, Greg Louganis, Henry Winkler, Socrates.
Eleanor Roosevelt, Albert Einstein, Harry Andersen, Jim Carey, Sir Winston Churchill, Jason Kidd...

lunes, 13 de febrero de 2012

Promover la asertividad

 " Quienes tienen dominio sobre la palabra adecuada no ofenden a nadie. Y no obstante, dicen la verdad. Sus palabras son claras pero nunca violentas...Nunca se dejan humillar, y nunca humillan a nadie..." ( Buda)


El comportamiento asertivo, entendido como la expresión de los derechos y sentimientos personales, es fundamental en las relaciones humanas. Promover este comportamiento desde la infancia como una tarea transversal, es un deber y obligación para el sistema educativo ( familia-escuela). 


 En otras entradas he hablado de los derechos de la infancia, de los oficiales, recogidos en la Declaración universal de los derechos del niño, y de los que no están escritos. Ahora expongo los derechos asertivos 
( Smith, 1987) que deberíamos conocer y defender cada uno de nosotros:

1. Algunas veces, tú tienes derecho a ser el primero.
2. Tienes derecho a cometer errores.
3. Tienes derecho a cambiar de idea o de línea de acción.
4. Tienes derecho a ser el juez último de tus sentimientos y derecho a aceptarlos como válidos.
5. Tienes derecho a pedir ayuda o apoyo emocional.
6. Tienes derecho a sentir y a expresar dolor o malestar.
7. Tienes derecho a decir NO.
8. Tienes derecho a no justificarte ante los demás.
9. Tienes derecho a no responsabilizarte de los problemas de los demás.
10. Tienes derecho a intentar un cambio.
11. Tienes derecho a tener tus propias opiniones y convencimientos.
12. Tienes derecho a ignorar los consejos de los demás.
13. Tienes derecho a estar solo aun cuando los demás deseen tu compañía.
14. Tienes derecho a no anticiparte a las necesidades y deseos de los demás.
15. Tienes derecho a la crítica y a protestar por un trato injusto.
16. Tienes derecho a decidir si satisfaces las expectativas de otras personas,o si te comportas siguiendo tus intereses ( respetando los derechos de los demás).
17. Tienes derecho a pedir información y a decir "No entiendo".
18. Tienes derecho a responder o a no hacerlo.
19. Tienes derecho a sentirte a gusto contigo mismo con independencia de tus logros.
20. Tienes derecho a no seguir, a no utilizar estos derechos.





lunes, 9 de enero de 2012

Los secretos de la creatividad ( Redes)

 "...los niños se arriesgan, no tienen miedo a estar equivocados...si no estás dispuesto a equivocarte nunca saldrás con nada creativo y original..." ( Ken Robinson)

En anteriores blogs subí una interesante conferencia de Ken Robinson donde hablaba de la creatividad en la educación.  Ahora podéis ver una entrevista del programa Redes que he encontrado, y que se emitió ayer en la 2... ¡Qué la disfrutéis!


Todos poseemos un talento, todos tenemos la capacidad de ser creativos; y la mayoría vivimos sin saberlo, convencidos muchas veces de que el creativo es aquel que sabe componer melodías, o escribir una poesía.
Ken Robinson reclama en este capítulo de Redes la necesidad de que en nuestra sociedad existan entornos donde cada uno pueda encontrar la inspiración necesaria para desarrollar su creatividad.

La creatividad se aprende igual que se aprende a leer.
Ken Robinson

jueves, 1 de diciembre de 2011

Enseñarles a desobedecer...

En esta sociedad es difícil desobedecer, oponerse a la opinión de las masas, a la influencia de la mayoría. Ya de pequeños se nos enseña a que hay que obedecer las normas, pero ¿ Y si las normas no son justas? ¿ y si vulneran mis principios? ¿ No puedo desobedecerlas? ¿Por qué un niño debe de obedecer siempre lo que se le diga aunque no sea justo? Los niños deben de tener VOZ siempre. Además hay que tener presente siempre que detrás de niño desobediente se encuentra, en la mayoría de ocasiones, un niño que necesita ser escuchado, atendido, valorado...



Si bien es cierto que el ser humano necesita normas, reglas, leyes, límites...para vivir en sociedad, también es cierto que para sentirse autorealizado no debe aceptar cualquier imposición sin antes haberla valorado de acuerdo a sus principios y valores como ser humano.

Debemos crear individuos auténticos, coherentes, fieles a si mismos, capaces de luchar por lo que creen, de defender sus derechos... a saber decir NO, a NO MENTIR, a ser ellos mismos. En definitiva, debemos enseñarles a que tienen el derecho a desobedecer aquello que no sea justo o no sea coherente con lo que piensan y sienten.

Para entender mejor esto, os dejo un documental sobre la influencia de la televisión basado en los estudios sobre la obediencia a la autoridad de Milgram. Impresionantes resultados que pueden extrapolarse al comportamiento del ser humano en nuestra sociedad.

El documental consta de varias partes, esta es la primera, el resto las podeis encontrar en You tube.



miércoles, 23 de noviembre de 2011

La creatividad

Crear es usar libremente nuestro aprendizaje para construir algo nuevo y propio, que refleje nuestra manera única de ser personas. Pero la escolaridad va en dirección contraria...Cuando educar equivale a memorizar, obedecer y disciplinarse, cuando el aprendizaje es rígido e igual para todos, sin respetar la diversidad de cada niño, la creatividad se marchita” ( Juan Pundik, Psicoanalista. Presidente de la Plataforma contra la Medicalización de la Infancia)


El actual sistema educativo se basa en la adquisición de conocimientos, cuantos más mejor, aunque en el futuro no sirvan para nada o lo que es peor aunque ese hecho haya conseguido mermar la capacidad creadora que tiene cada individuo, y en este caso cada niño, como ser único.

Aún así, la mayor parte de la sociedad sigue creyendo en este sistema a pesar de los resultados obtenidos: infelicidad, problemas de conducta, nuevos trastornos psicológicos,..derivados en algunos casos de la negación de la capacidad creadora del niño, es decir de la expresión de su propio ser.



Con respecto a esto, hoy en día existen muchos talleres y cursos sobre creatividad dirigidos tanto a personas adultas como hacia niños/as y desde un enfoque lúdico y terapéutico. La verdad es que respeto mucho estos cursos y entiendo el porqué de su existencia. Sin embargo me gustaría comentar algunas cosas.

Por una lado las actividades dirigidas a infantes existen debido a que, como he comentado, el actual sistema educativo reprime la creatividad, por ello es necesario buscarla en el exterior. Y por otro lado, una persona adulta ( entendiendo por adulta aquella persona que ha superado satisfactoriamente los estadios de la infancia y la juventud) que ha crecido en una ambiente de libertad para dar rienda suelta a su capacidad creadora, no necesitará de estos cursos, puesto que la creatividad formará parte de su persona. De hecho nacemos con esa capacidad y es nuestro ambiente educativo quién la reprime, puesto que al basarse en actividades gestionadas y dirigidas por los adultos, al niño no se le proporciona la libertad que necesita para desarrollar esta capacidad y muchas otras.

Creo y apuesto por un modelo educativo diferente, donde se tenga en cuenta por encima de todo al niño y se le aporte la libertad que necesita para ser él mismo. Ya existen desde hace mucho, experiencias educativas, alternativas a este sistema, que han dado resultados exitosos como por ejemplo la escuela de Summerhill.

Me gustaría compartir con vosotros un video del  profesor Ken Robinson que habla sobre este tema. No os dejará indiferentes.



martes, 9 de agosto de 2011

Confianza en uno mismo

Soy una de esas personas que piensan que todos los seres humanos son capaces de todo aquello que se propongan, pero también sé que es difícil para la mayoría creerse capaces, cuando desde su infancia han recibido mensajes o han observado modelos que les transmitían frases como: “ no estás preparado” “ lo que haces es perder el tiempo” “ no lo vas a conseguir” “ no eres capaz” “ eso no es para ti” “ son pocos los que triunfan” “ no lo haces mal, pero...” y otras tantas palabras que día a día merman y van destruyendo nuestra confianza en nosotros mismos.

Considero que padres y educadores debemos generar confianza en nuestros educandos, y sé que a veces es complicado transmitirles confianza cuando no confiamos en nosotros mismos. Pero también sé que nuestra  falta de confianza unida a la necesidad de transmitirla, puede llegar a convertirse en la fuerza que nos lleve a dejar anclado en el pasado nuestros miedos e inseguridades y mirar al futuro con valentía y optimismo. No podemos decir a un niño “eso es muy difícil para tí, más vale que no lo intentes” sino “ es difícil pero inténtalo, puedes conseguirlo, yo te apoyaré”. No se trata de dar falsas esperanzas sino de no quitarlas, se trata de dejar que por ellos mismos descubran sus capacidades y sus limitaciones y a la vez que sepan que cuentan con nuestro apoyo.


De nosotros depende construir personas felices, seguras de si mismas, que se aman y respetan, capaces de cumplir sus sueños.

Al hilo de esto me viene al recuerdo un cuento que me encanta...¡que lo disfrutéis!

“ Los niños estaban solos” ( Jorge Bucay)

Su madre se había marchado por la mañana temprano y los había dejado al cuidado de Marina, una joven de dieciocho años a la que a veces contrataba por unas horas para hacerse cargo de ellos a cambio de unos pocos pesos. Desde que el padre había muerto, los tiempo eran demasiado duros como para arriesgar el trabajo faltando cada vez que la abuela se enfermara o se ausentara de la cuidad.
Cuando el novio de la jovencita llamó para invitarla a un paseo en su coche nuevo, Marina no dudó demasiado. Después de todo, los niños estaban durmiento como cada tarde, y no se despertarían hasta la cinco.
Apenas escuchó la bocina cogió el bolso y descolgó el teléfono. Tomó la precaución de cerrar la puerta del cuarto y se guardó la lave en el bolsillo. Ella no quería arriesgarse a que Pancho se despertara y bajara las escaleras para buscarla, porque después de todo tenía sólo seis años y en un descuido podía tropezar y lastimarse. Además, pensó, si eso sucediera, ¿cómo le explicaría a la madre que el niño no la había encontrado?
Quizás fue un cortocircuito en el televisor encendido o en alguna de las luces de la sala, o tal vez una chispa del hogar de leña; el caso es que cuando las cortinas empezaron a arder el fuego rápidamente alcanzó la escalera de madera que conducía a los dormitorios.
La tos del bebé debido al humo que se filtraba por debajo de la puerta lo despertó. Sin pensar, Pancho saltó de la cama y forcejeó con el picaporte para abrir la puerta pero no pudo.
De todos modos, si lo hubiera conseguido, él y su hermano de meses hubieran sido devorados por las llamas en pocoo minutos. Pancho gritó llamando a Marina, pero nadie le contestó su llamada de auxilio. Así que corrió al teléfono que habia en el cuarto (él sabía como marcar el número de su mamá) pero no había línea.
Pancho se dio cuenta que debía sacar a su hermanito de allí. Intentó abrir la ventana que daba a la cornisa, pero era imposible para sus pequeñas manos destrabar el seguro y aunque lo hubiera conseguido aún debia soltar la malla de alambre que sus padres habían instalado como protección.
Cuando los bomberos terminaron de apagar el incendio, el tema de conversación de todos era el mismo:
¿Cómo pudo ese niño pequeño romper el vidrio y luego el enrejado con el perchero?
¿Cómo pudo cargar al bebé en la mochila?
¿cómo pudo caminar por la cornisa con semejante peso y bajar por el árbol?
¿Cómo pudo salvar su vida y la de su hermano?
El viejo jefe de bomberos, hombre sabio y respetado les dio la respuesta:
-Panchito estaba solo ... No tenía a nadie que le dijera que no iba a poder.

lunes, 8 de agosto de 2011

El duelo en la infancia

" La vida es un arcoiris que incluye el negro" ( Yevgeny yevtushenko, poeta)
" Quien enseña al hombre a morir le enseña a vivir" ( Michel de Montaigne, filósofo)


 Afortunadamente, desde hace algunos años se está mostrando interés desde el campo educativo ( familia-escuela) en conocer el proceso de duelo en la infancia. Está demostrado que los niños son capaces de entender y asimilar la muerte y que deben pasar por un proceso de duelo, al igual que el resto de sus familiares.

La muerte de un ser querido para el niño puede llegar a ser un suceso traumático si no atendemos a sus necesidades, y esto significa básicamente que debemos hacerles partícipes, de alguna forma, del duelo familiar, informarles de lo que ha ocurrido y dejarles expresar libremente sus emociones.

A la hora de informar a los niños sobre el fallecimiento de un ser querido tenemos que tener en cuenta los siguientes puntos:( Markhan, 1997)

  • Nunca debemos ocultar la muerte para evitar sufrimientos, puesto que esto puede causar a la larga mayor sufrimiento.
  • No usar mentiras
  • Explicarles lo que significa la muerte con delicadeza y de forma que lo entiendan. La forma en que el menor va a comprender la muerte dependerá en parte a su edad.
  • Si no se sabe como explicar algo, confesarlo.
  • No usar eufemismos ( por ejemplo “está en el cielo” ya que el niño puede querer seguir al ser querido)
  • No dar falsas esperanzas de regreso del fallecido
  • No relacionar la muerte con el sueño ( “...está durmiendo”) ya que puede provocar problemas al dormir
  • Expresar las emociones ( tristeza, pena, etc.) delante del menor y dejar que él exprese las suyas.
  • Dejarle hablar y preguntar sobre ello todo lo que necesite.


Con respecto al entorno del menor es recomendable ( Fernández Millán, 2002):
  • No obligar al niño a que acuda al velatorio o entierro, ni tampoco prohibírselo, hay que dejar que elija. Aunque es recomendable que se realice con él algún tipo de ceremonia como visitar la tumba, poner flores o encender velas.
  • Informar a la escuela de lo que ha sucedido para que los profesores actúen en consecuencia
  • Dejar algunas fotografías del fallecido para que el niño no sienta una separación total y pueda recordar a su familiar. Sin embargo debe evitarse dejar las pertenencias del fallecido como si estuviese a punto de regresar.
Además hay que tener presente algunas reacciones normales de los niños que se pueden dar semanas posteriores a la muerte del familiar: como un aumento de la dependencia con sus progenitores o por el contrario mostrar cierto rechazo o despegue; mostrar tristeza, rabia, ira, preocupación, problemas de sueño, etc. Estas reacciones dejan de ser normales si después de semanas, perduran y/o se intensifican ( como un insomnio prolongado,pérdida de apetito, etc.) Ante cualquier señal de este tipo lo mejor es acudir a un profesional. Lo importante es que sus padres/tutores vivan y transmitan a los menores el duelo como un proceso natural y necesario y también que les dejen expresar libremente sus emociones, de esta forma los niños asimilarán perfectamente lo que ha ocurrido.

Por último os dejo un interesante enlace de una web especializada dirigida a madres/padres y profesores, donde podréis encontrar recursos relacionados con este tema.

Página web para padres y profesores


" Tras la pérdida de un ser querido, nos sentimos solos navegando en un mar de tristeza. Pero es justo en estos momentos cuando podemos comprender que la muerte es parte de la vida" ( Carmen Vázquez)