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viernes, 20 de abril de 2012

Derecho a elegir su vida...

En algunas ocasiones en este blog he hablado del derecho de todos los niños a tener la vida que ellos decidan elegir y no la de sus padres o tutores. 

Los niños jamás deben ser un medio de los padres para realizar los sueños o deseos que ellos no pudieron alcanzar.  Y aunque en la mayoría de ocasiones los padres actúan de forma inconsciente, eso no les quita la responsabilidad que tienen.  Estoy completamente segura  de que si supieran las consecuencias que provocan en sus hijos no lo harían.

Un ejemplo claro  de cómo los padres eligen la vida, y por ende la felicidad futura de sus niños, lo vemos claramente en un documental llamado "Niños trofeo", emitido por la 2 de tve.  Este documental trata de niños que ya desde su primera infancia son entrenados e instruidos para ser deportistas de élite y todas las consecuencias que esto conlleva para ellos. Pero no tenemos que irnos a casos extremos como estos, pues en nuestra sociedad encontramos casos que quizás nos resulten más familiares, como por ejemplo padres que quieren que sus hijos sigan con el negocio familiar, que desean que sus hijos estudien determinada carrera  u  oficio, que les apuntan a determinado deporte,  actividad musical, etc. y que incluso están convencidos de que es el niño quien ha elegido realizar esa actividad.  Pero no nos engañemos, como he comentado, los padres en estas ocasiones actúan de forma inconsciente, y a no ser que reflexionen y analicen de forma introspectiva, siempre dirán que la elección ha partido del niño y no del adulto.

No podemos olvidar, que los adultos con su comportamiento moldean la conducta del niño,  y éste puede llegar a convertirse en una completa marioneta de sus padres, aún sin saberlo ellos.  Pero también es cierto que existen  muchos niños que realmente sienten que ya desde muy temprana edad quieren dedicarse a algo concreto y esto no deberse a la influencia directa de los padres.  

Es difícil como padres no realizar esta proyección de deseos en los niños y no condicionarle en sus decisiones futuras.  Para conseguir darles la libertad que tienen como derecho,  lo primero que tenemos que saber es que como educadores tenemos ese gran poder de influencia, que debemos  intentar  no elegir por ellos,  sobre todo en temas importantes como sus intereses,  y lo más importante que tenemos que hacer es darles la plena confianza de que elijan lo que elijan siempre tendrán nuestro apoyo.

lunes, 13 de febrero de 2012

Promover la asertividad

 " Quienes tienen dominio sobre la palabra adecuada no ofenden a nadie. Y no obstante, dicen la verdad. Sus palabras son claras pero nunca violentas...Nunca se dejan humillar, y nunca humillan a nadie..." ( Buda)


El comportamiento asertivo, entendido como la expresión de los derechos y sentimientos personales, es fundamental en las relaciones humanas. Promover este comportamiento desde la infancia como una tarea transversal, es un deber y obligación para el sistema educativo ( familia-escuela). 


 En otras entradas he hablado de los derechos de la infancia, de los oficiales, recogidos en la Declaración universal de los derechos del niño, y de los que no están escritos. Ahora expongo los derechos asertivos 
( Smith, 1987) que deberíamos conocer y defender cada uno de nosotros:

1. Algunas veces, tú tienes derecho a ser el primero.
2. Tienes derecho a cometer errores.
3. Tienes derecho a cambiar de idea o de línea de acción.
4. Tienes derecho a ser el juez último de tus sentimientos y derecho a aceptarlos como válidos.
5. Tienes derecho a pedir ayuda o apoyo emocional.
6. Tienes derecho a sentir y a expresar dolor o malestar.
7. Tienes derecho a decir NO.
8. Tienes derecho a no justificarte ante los demás.
9. Tienes derecho a no responsabilizarte de los problemas de los demás.
10. Tienes derecho a intentar un cambio.
11. Tienes derecho a tener tus propias opiniones y convencimientos.
12. Tienes derecho a ignorar los consejos de los demás.
13. Tienes derecho a estar solo aun cuando los demás deseen tu compañía.
14. Tienes derecho a no anticiparte a las necesidades y deseos de los demás.
15. Tienes derecho a la crítica y a protestar por un trato injusto.
16. Tienes derecho a decidir si satisfaces las expectativas de otras personas,o si te comportas siguiendo tus intereses ( respetando los derechos de los demás).
17. Tienes derecho a pedir información y a decir "No entiendo".
18. Tienes derecho a responder o a no hacerlo.
19. Tienes derecho a sentirte a gusto contigo mismo con independencia de tus logros.
20. Tienes derecho a no seguir, a no utilizar estos derechos.





jueves, 1 de diciembre de 2011

Enseñarles a desobedecer...

En esta sociedad es difícil desobedecer, oponerse a la opinión de las masas, a la influencia de la mayoría. Ya de pequeños se nos enseña a que hay que obedecer las normas, pero ¿ Y si las normas no son justas? ¿ y si vulneran mis principios? ¿ No puedo desobedecerlas? ¿Por qué un niño debe de obedecer siempre lo que se le diga aunque no sea justo? Los niños deben de tener VOZ siempre. Además hay que tener presente siempre que detrás de niño desobediente se encuentra, en la mayoría de ocasiones, un niño que necesita ser escuchado, atendido, valorado...



Si bien es cierto que el ser humano necesita normas, reglas, leyes, límites...para vivir en sociedad, también es cierto que para sentirse autorealizado no debe aceptar cualquier imposición sin antes haberla valorado de acuerdo a sus principios y valores como ser humano.

Debemos crear individuos auténticos, coherentes, fieles a si mismos, capaces de luchar por lo que creen, de defender sus derechos... a saber decir NO, a NO MENTIR, a ser ellos mismos. En definitiva, debemos enseñarles a que tienen el derecho a desobedecer aquello que no sea justo o no sea coherente con lo que piensan y sienten.

Para entender mejor esto, os dejo un documental sobre la influencia de la televisión basado en los estudios sobre la obediencia a la autoridad de Milgram. Impresionantes resultados que pueden extrapolarse al comportamiento del ser humano en nuestra sociedad.

El documental consta de varias partes, esta es la primera, el resto las podeis encontrar en You tube.



domingo, 1 de mayo de 2011

Educar en autorealización

Uno de los objetivos más importantes que debe tener cualquier padre o educador, es favorecer y promover la autorealización del niño, para ello primero, y tal y como explica Maslow en su pirámide de necesidades, se deben satisfacer sus necesidades primarias o fisiológicas ( como por ejemplo la alimentación o el descanso), de seguridad, de pertenencia o afiliación y de amor.

Una persona autorealizada es una persona madura, equilibrada, autosuficiente, positiva, auténtica, con un proyecto de vida,que vive el presente, que no tiene miedo a lo desconocido, que cree en el ser humano, en la verdad, la bondad y la belleza, etc.


Pero ¿ Cómo podemos educar a nuestros hijos para que se conviertan en personas autorealizadas? Bernabé Tierno en su libro " Valores humanos" nos da unos valiosos consejos:

1) Para que tu hijo aprenda a ser él mismo, permítele tanta libertad cuanta sea posible con arreglo a su edad y que sea capaz de tener decisiones propias y elegir entre varias opciones, siempre que no peligre su seguridad.
2) La naturaleza está plagada de vida y de enseñanzas. Pon a tu hijo en contacto con los animales, las plantas y los fenómenos naturales. Que disfrute del sol y de la lluvia. del valle, de la montaña y del arroyo y llene todo su ser de naturaleza y de vida.
3) Transmite a tus hijos la certeza de que jamás está todo perdido, que siempre hay alternativas y que se logra el éxito en la medida en que sabemos aprovechar los fracasos y no perdemos ni un instante en lamentaciones y derrotismo.
4) Elogia y alienta todas las buenas acciones más o menos meritorias de cada día y enseña a tus hijos a felicitarse y sentirse dichosos tras cada esfuerzo y conducta positiva. El niño que comparte hoy sus juguetes con otros niños o que se atreve a defender a un compañero maltratado, es el hombre del mañana cuyo proyecto de vida será hacer el bien a los demás.
5) Enseña a tus hijos el autocontrol y dominio de sí mismos con tu ejemplo. Cada vez que vengan a ti llenos de ira, con conductas violentas o caprichosas, niégate a entablar discusión alguna con estas palabras: «Sólo cuando estés calmado y tranquilo, podremos hablar y entendernos. Jamás hablaré contigo si no estás sereno y dispuesto a respetarme como yo te respeto.» A los niños pequeños invítales a retirarse a su habitación mientras se calman sus nervios y se tranquilizan. No admitas el diálogo, si no es con serenidad, respeto mutuo y modales civilizados.
6) Comenta con tus hijos la belleza de las buenas acciones, habla con ellos de los valores y de la necesidad de cultivar las necesidades superiores de bondad. belleza, verdad, amabilidad y de cómo se puede encontrar la auténtica felicidad disfrutando cada día haciendo el bien y realizando el propio proyecto de vida.
7) Somos lo que son nuestros pensamientos. Enseña con tus actitudes y tu vida a tus hijos a pensar siempre de manera positiva y esperanzada. Como dice O. S. Marden, «el pensamiento recto y placentero es germen de salud y prosperidad y factor de éxito». 8) Enséñales a sentirse orgullosos de si mismos, por ser únicos e irrepetibles. Que respeten su propia individualidad y a prendan a tener criterio de personalidad, a salir de la manada y tomar sus propios derroteros.
9) La paz consigo mismo no tiene precio. Cada uno de nosotros, por ser personas, somos más importantes que todas las cosas por valiosas que sean. Que nuestros hijos aprendan que las personas siempre son más importantes que las cosas.
10) No permitas a tus hijos que les sea rentable manipularte, sacarte de quicio, chantajearte, obligarte a castigarles o a responderles con actos violentos. Ignóralos cuando así se comporten, apártate, tómate tu tiempo y responde siempre con una actitud equilibrada, con calma y dominio de la situación.
11) Jamás mientas a tus hijos. Sé veraz y auténtico y alábales siempre por ser sinceros, por decir la verdad, aunque las circunstancias no les sean favorables, por haber elegido ser fieles a sí mismos.
12) Reduce al mínimo el número de exigencias, mandatos y normas. No les agobies ni atosigues constantemente. Permíteles aprender por sí mismos de sus propias experiencias.
13) Enséñales a ser generosos y altruistas, a olvidarse un poco de sí mismos y pensar en los demás, a dar de lo que les sobra, a compartir lo que tienen, a ayudar a los más necesitados en alegre actitud de servicio.
14) Respeta su intimidad, sus cosas, su mesa de estudio, su correspondencia... y enséñales a respetar a los demás y su intimidad.

sábado, 9 de abril de 2011

Los derechos de los niños que no están escritos...

La derechos de los niños y niñas, expuestos abajo, en la Declaración de los derechos del niño por la Naciones Unidas( 20 noviembre 1959) son suficientes como para que un niño crezca sano y feliz. Sin embargo, yo matizaría y añadiría que un niño tiene derecho a ser concebido conscientemente por sus padres, desde el amor y el respeto, con el objetivo de ser una persona libre, con sus propios ideales y principios, con sus propios sueños, con su propia vida. Un niño NUNCA debería ser concebido para sustituir a nadie, para ser el motivo por el que vivir de nadie, para convertirse en la persona que sus padres quisieron ser, ni para hacer aquello que ellos no pudieron o tuvieron el valor de hacer.
Más concretamente, cuando digo que el niño tiene derecho a ser una persona libre, me refiero a que merece ser educado desde la libertad, sus padres deben dejar que descubra el mundo y lo experimente, que vaya definiendo lo que le gusta y lo que no, y en definitiva encontrando su vocación. Evidentemente los padres tiene la responsabilidad de ayudarle y guiarle en este proceso de búsqueda, pero es el niño quien tiene que experimentar y descubrir por si mismo quién es y cuál es su lugar.

jueves, 7 de abril de 2011

Para empezar...

¿Alguna vez habéis leído la Declaración Universal de los derechos de los niños? Si todos los niños y niñas gozaran de todos estos derechos por completo no habría niños infelices. Y no estoy hablando solo de los millones de niños que en la actualidad no disponen de alimentos, sanidad, etc. si no también de los millones de niños que no son felices porque no disponen de personas que los escuchen, los respeten, los comprendan y un espacio dónde poder expresarse libremente como son.


Declaración de los Derechos del Niño, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1959

 

Artículo 1º.

El niño disfrutará de todos los derechos enunciados en esta declaración.

Estos derechos serán reconocidos a todos los niños sin excepción alguna ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño o de su familia.

 

Artículo 2º.

El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. Al promulgar leyes con este fin, la consideración fundamental a que se atenderá será el interés superior del niño.


Artículo 3º.

El niño tiene derecho desde su nacimiento a un nombre y a una nacionalidad.


Artículo 4º.

El niño debe gozar de los beneficios de la seguridad social.
Tendrá derecho a crecer y desarrollarse en buena salud; con este fin deberán proporcionarse, tanto a él como a su madre, cuidados especiales, incluso atención prenatal y postnatal.
El niño tendrá derecho a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados.


Artículo 5º.

El niño física o mentalmente impedido o que sufra algún impedimento social debe recibir el tratamiento, la educación y el cuidado especiales que requiere su caso particular.


Artículo 6º.

El niño, para el pleno desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión.
Siempre que sea posible, deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y, en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad moral y material; salvo circunstancias excepcionales, no deberá separarse al niño de corta edad de su madre. La sociedad y las autoridades públicas tendrán la obligación de cuidar especialmente a los niños sin familia o que carezcan de medios adecuados de subsistencia.
Para el mantenimiento de los hijos de familias numerosas conviene conceder subsidios estatales o de otra índole.


Artículo 7º.

El niño tiene derecho a recibir educación que será gratuita y obligatoria por lo menos en las etapas elementales. Se le dará una educación que favorezca su cultura general y le permita, en condiciones de igualdad de oportunidades, desarrollar sus aptitudes y su juicio individual, su sentido de responsabilidad moral y social y llegar a ser un miembro útil de la sociedad.
El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación; dicha responsabilidad incumbe, en primer término, a sus padres.
El niño debe disfrutar plenamente de juegos y recreaciones, los cuales deben estar orientados hacia los fines perseguidos por la educación; la sociedad y las autoridades públicas se esforzarán por promover el goce de este derecho.


Artículo 8º.

El niño debe, en todas las circunstancias, figurar entre los primeros que reciban protección y socorro.


Artículo 9º.

El niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad y explotación.
No será objeto de ningún tipo de trata.
No deberá permitirse al niño trabajar antes de una edad mínima adecuada; en ningún caso se le dedicará ni se le permitirá que se dedique a ocupación o empleo alguno que pueda perjudicar su salud o educación o impedir su desarrollo físico, mental o moral.


Artículo 10º.

El niño debe ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa, o de cualquiera otra índole.
Debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes al servicio de sus semejantes.