Mostrando entradas con la etiqueta Alimentación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alimentación. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de abril de 2011

La salud en la infancia

Si un niño/a que ha nacido sano tiene cubiertas sus necesidades (vive en un entorno emocional equilibrado donde sus progenitores o educadores lo quieren, lo cuidan y le respetan, crece, juega y se desarrolla libremente, tiene una alimentación adecuada,...) no tiene porqué enfermar. Cuando enferma es porque carece de alguna de estas.* a excepción de enfermedades contagiosas o enfermedades desde el nacimiento. Un ejemplo de cómo influyen las emociones en nuestra salud lo tenemos en la influencia del estado de ánimo en el sistema inmunitario ( leer artículo "estrés y sistema inmunitario") si estamos desanimados o tristes nuestro sistema inmunitario se debilita, siendo más vulnerables y aumentando así las probabilidades de enfermar, por el contrario si estamos animados y felices se fortalece.

Como he comentado, normalmente cuando los niños enferman se debe a determinadas carencias emocionales-fisicas. Para averiguar  la causa del problema y por tanto lo que necesitan los niños, sus padres o tutores deberían hacerse las siguientes preguntas ( aunque algunas son generales pueden orientarnos):

¿ El niño está en un entorno armónico y equilibrado? ¿ Existe algún problema en la familia que pueda estar afectándole? ¿ El niño juega libremente? ¿ Dedico el tiempo suficiente a mi hijo/a? ¿ Juego con él? ¿ Le escucho activa y abiertamente? ¿ Recibe suficientes mimos y caricias? ¿ Se alimenta adecuadamente?...


Desde mi punto de vista, un niño que tenga cubiertas sus necesidades físicas y emocionales crecerá sano y feliz. Pero en el caso de tener niños con algún problema leve de salud, en vez de ir corriendo al médico, atiborrarle a medicamentos y solucionar superficialmente el problema, primero averiguaría y cubriría sus carencias ( con esto a veces es suficiente) y después utilizaría medicina natural ( fitoterapia, etc.) y una alimentación adecuada. Con respecto a esto último, aquí tenéis unas páginas interesantes sobre las propiedades beneficiosas y curativas de los alimentos.

miércoles, 13 de abril de 2011

Sobre la alimentación en la infancia...

En la actualidad, todos sabemos o podemos saber con mucha facilidad, a través de cualquier medio, cuales son unos buenos hábitos de alimentación: aumentar el consumo de frutas, verduras y pescado; reducir los dulces y grasas, disminuir el consumo de sal, etc.

Cualquier familia sabe que una buena alimentación, concretamente durante la infancia, es muy importante para que los niños y niñas crezcan y se desarrollen correctamente. La responsabilidad de que sea así la tienen sus padres o tutores, ya que para empezar son ellos los que deciden qué alimentos comprar y cuándo servirlos.

Es muy importante que los padres no olviden que los niños aprenden por imitación y por tanto siempre son modelos a imitar para sus hijos. No se puede esperar que un hijo coma por ejemplo frutas cuando en su familia no comen. Sin embargo, a veces ocurre esto, que los niños tienen pautas de alimentación que no observan en su entorno. Esto ocurre porque aunque el modelo principal a imitar es la familia, no podemos olvidar el papel que realiza la escuela y cada vez con más frecuencia los medios de comunicación.

También es importante que los padres den a sus hijos cierta libertad a la hora de elegir lo que comen. En mi opinión, los niños puede decidir la cantidad y el tipo de comida que quieren pero por supuesto de la que nosotros previamente hayamos elegido comprar y abastecer nuestro hogar. No
hay que olvidar que es algo normal que algunos alimentos no nos agraden tanto como otros, pero sin embargo, no se puede permitir que los niños decidan no comer por ejemplo nada de verduras o nada de carne, y estos casos los he encontrado. Podemos dar libertad a los niños a la hora de comer y a la vez estar seguros de que se alimentan correctamente. 

En resumen, los padres o tutores son los responsables de la alimentación de sus hijos. Para que los niños tengan buenos hábitos de alimentación requieren, para empezar de buenos modelos familiares a imitar.

Quiero terminar esta breve reflexión sobre la alimentación en la infancia, con una canción que aunque no recoge todo lo que he expuesto, me ha parecido muy divertida y esa es justo la sensación con la que me gustaría que se quedaran, con la idea de que podemos disfrutar y divertirnos enseñando a los niños a comer saludable y responsablemente.